Male incontinence

La incontinencia en el hombre

Acerca de la incontinencia masculina

La gravedad de la incontinencia urinaria en el hombre varía desde una incontinencia apenas perceptible hasta una incontinencia severa que afecta a todos los aspectos de su vida. Por ejemplo, los hombres con incontinencia ligera pueden experimentar pequeños escapes al reír o toser, mientras que los hombres con incontinencia severa pueden padecer un goteo continuo. No existen dos personas iguales, por lo que no hay dos hombres a los que esto les afecte de la misma manera.

Muchos hombres sienten vergüenza por su incontinencia, pero no es algo de lo que haya que avergonzarse y tampoco te hace menos hombre.

De hecho, alrededor de 1,5 millones de hombres sufren incontinencia urinaria en España. 

Por lo general, la incontinencia es más habitual en mujeres que en hombres, pero en edades más avanzadas la cifra se iguala.

Comprender tu cuerpo te ayuda a recuperar tu control sobre él y a obtener la ayuda que necesitas para llevar la vida que quieres. En este artículo empezaremos con una visión general de la incontinencia masculina y sus tres variantes principales, e identificaremos algunas de sus causas y sus tratamientos más comunes. Conocer los principios básicos te ayudará a comprender tus necesidades y a descubrir la mejor manera de abordar este problema con tu médico o profesional sanitario. En muchos casos la incontinencia puede curarse, y casi todos los casos pueden tratarse.

Tipos de incontinencia que puede sufrir un hombre

Hay tres tipos principales de incontinencia masculina:

  1. Incontinencia de esfuerzo: este tipo de incontinencia masculina ocurre cuando una presión externa sobre una vejiga ya debilitada provoca la pérdida de orina. Esta presión externa puede provenir de la tos, la risa o del movimiento al levantar un objeto pesado.
  2. Incontinencia de urgencia: este tipo de incontinencia masculina ocurre cuando sientes una intensa y repentina urgencia por ir al baño, pero no siempre consigues llegar a tiempo. La vejiga puede contraerse involuntariamente, resultando en la pérdida de orina.
  3. Incontinencia por rebosamiento: este tipo de incontinencia se da cuando la vejiga está demasiado llena y parece que no puedes vaciarla por completo, con lo cual la vejiga hace que se expulse el exceso de orina más tarde. Es la forma más común de incontinencia masculina debido a la alta incidencia de casos de aumento de tamaño de la próstata y de cirugía prostática.

Por qué los hombres sufren incontinencia

Normalmente, la incontinencia masculina se debe a un deterioro del esfínter, el músculo circular que controla el flujo de la orina hacia el exterior de la vejiga. Cuando está dañado (en el caso de los hombres a menudo por la extirpación de la próstata en el tratamiento del cáncer), el esfínter no puede presionar y cerrar la uretra, con lo cual se produce un escape de orina.

Cirugía de próstata

Los problemas de próstata y los tratamientos necesarios para corregirlos son las causas más frecuentes de la incontinencia urinaria en hombres.

Problemas de próstata más comunes:

  1. La prostatitis es una infección de la glándula prostática, y puede estar relacionada con una infección en el tracto urinario. Es más habitual en hombres jóvenes.
  2. La hiperplasia benigna de próstata (HBP) provoca que la próstata aumente de tamaño al cabo de un periodo de tiempo que suele empezar en la edad madura. Aproximadamente, 1 de cada 4 hombres necesitan cirugía o tratamiento médico debido a este problema. La HBP no provoca cancer.
  3. El cáncer de próstata puede detectarse de forma precoz y asintomática. Es un cáncer bastante común y la probabilidad de sufrirlo aumenta con la edad; sin embargo, es también uno de los cánceres que mejor responde al tratamiento.

Dado que el diagnóstico precoz es clave para un tratamiento eficaz, los médicos recomiendan exámenes de próstata anuales para hombres mayores de 50 años. Los hombres con antecedentes familiares de cáncer de próstata deberían empezar estas revisiones a los 40 años.

La mayoría de los hombres sufre incontinencia temporal después de una operación de cáncer de próstata. El grado y la severidad de esta incontinencia varían según la persona. Aunque la incontinencia puede ser preocupante, existen muchas opciones de tratamiento y control. La utilización de productos absorbentes te ayudará a llevar un estilo de vida normal mientras trabajas en recuperar el control de tu vejiga.

La buena noticia es que, por lo general, en un periodo de entre seis meses y un año la incontinencia disminuye. En muchos casos, se consigue recuperar la continencia por completo.

Otras causas de incontinencia masculina

La incontinencia urinaria masculina también puede deberse a otros problemas de salud, incluidos trastornos y daños en el sistema nervioso (enfermedad de Parkinson, derrame cerebral o lesión de la médula espinal), ciertos tipos de medicación, deficiencias nutricionales, micción obstruida, algunos tipos de cirugía y ciertos tipos de malformaciones congénitas o enfermedades crónicas como la diabetes.

La buena noticia es que en muchos casos la incontinencia puede curarse, y siempre puede tratarse.

Entiende tu cuerpo

El conocimiento de cómo funciona el sistema urinario ayuda a comprender la incontinencia

  • Los riñones filtran la orina de la sangre y la almacenan en la vejiga.
  • La vejiga es un órgano muscular hueco que contiene la orina hasta que decides que está completamente llena (alrededor de 300 ml).
  • Cuando llegas al baño, los músculos del suelo pélvico se relajan y el cerebro da permiso a la vejiga para que se contraiga y expulse la orina hacia el exterior a través de la uretra (el conducto que va desde la vejiga al exterior del cuerpo).
  • Cuando los músculos que rodean la vejiga se contraen, el músculo que sostiene el conducto de salida (la uretra) se cierra durante el almacenamiento (se cierra el esfínter); cuando se relaja, permite que la orina circule a través de la uretra. En los hombres, el músculo del esfínter urinario se encuentra debajo de la próstata. El músculo del esfínter rodea la uretra.
  • Todo el sistema está sostenido por los músculos del suelo pélvico, que van desde el coxis hasta el hueso púbico (el hueso frontal de la pelvis).

La orina se compone aproximadamente de un 95% de agua y un 5% de residuos. Muchas personas creen erróneamente que bebiendo menos líquido reducirán la pérdida de control de su vejiga. Pero la realidad es que la reducción de la ingesta de líquido provoca una orina más concentrada que puede irritar la vejiga y causar problemas más graves, como infecciones y deshidratación. Además, una ingesta inadecuada de líquido puede provocar estreñimiento y, como consecuencia, contribuir a empeorar la situación.