Continence Care

Cuidar de alguien que sufre incontinencia

Ayudar a que su vida sea mejor y más fácil

La incontinencia no es solo un problema de personas mayores o con discapacidad. Aun así, quienes se encuentran en estos dos grupos tienen más probabilidades de desarrollar problemas de control intestinal o de la vejiga. Esto se debe a la movilidad reducida (capacidad para moverse o desplazarse), problemas de memoria y enfermedades crónicas como el Parkinson, derrames cerebrales, trastornos mentales y esclerosis múltiple.

Cuando se cuida a alguien con incontinencia, lo más importante es no olvidar que no se trata de una situación “normal” o “inevitable”. Existen formas de prevenir, tratar, controlar y curar la incontinencia, de modo que es esencial buscar ayuda profesional lo más rápido posible.

Evaluación de la continencia 

El primer paso necesario para controlar de forma eficaz la incontinencia de otra persona es buscar una evaluación profesional. La evaluación de la continencia ayuda a identificar el tipo y las causas de los problemas que sufre esa persona y ayuda al profesional a diseñar una estrategia de control. Hay muchos tipos distintos de incontinencia; la forma de controlar cada uno de ellos será distinta, y también tendrá en cuenta vuestro entorno y estilo de vida, tanto del cuidador como de la persona que necesita los cuidados.

Puedes ayudar al médico a hacer una evaluación y un diagnóstico apropiados brindándole toda la información posible. Durante la semana previa a la cita con el profesional sanitario, toma nota de lo siguiente:

  1. Lleva un diario urinario de la persona a tu cuidado durante los sietes días previos a la consulta médica. Registra los signos y las pautas de las pérdidas, incluyendo:
    • Hora del día a la que suele ocurrir la incontinencia
    • Comportamientos o actividades anteriores al episodio de incontinencia
    • Lugar donde sucede la pérdida de control de la vejiga más a menudo (por ejemplo, el baño, el pasillo, el dormitorio, la escalera, lejos de casa, etc.)
    • Cantidad de líquido ingerido al día
  2. Cualquier dieta especial o cambios en la dieta
  3. Cualquier medicamento con o sin receta médica
  4. Cualquier comportamiento que sospeches pudiera tratarse de un efecto secundario de la medicación
  5. Si los episodios de incontinencia empeoran de forma progresiva

Qué puedes hacer

Existe una serie de opciones de control para las personas que sufren incontinencia que depende en gran medida del tipo de incontinencia y de los resultados que se espera obtener. Un plan de control de la incontinencia suele incluir varias de las siguientes opciones:

  • Una ingesta adecuada de líquido (entre 1500 y 2000 ml diarios)
  • Una dieta adecuada (una dieta rica en fibra para prevenir el estreñimiento)
  • Un programa de ejercicios para los músculos del suelo pélvico
  • Un programa de entrenamiento de la vejiga
  • Planificación de la micción
  • Medicación y ayudas para la continencia (compresas, preservativos urinarios o catéteres)

Consejos prácticos mientras llega la ayuda

Problemas de vejiga:

  • Usa una compresa o protector que mantenga seca la ropa personal o la ropa de cama entre tres y seis horas
  • Si el problema surge de forma repentina, consulta con el médico para asegurarte de que no se trata de una infección
  • Si la persona que está a tu cuidado de repente no puede orinar, visita al médico, ya que podría tratarse de una urgencia médica
  • Asegúrate de que bebe mucho líquido: entre 1,5 y 2 litros al día
  • Si sufre estreñimiento, consulta con el médico las diferentes opciones de tratamiento, ya que el estreñimiento puede afectar al control de la vejiga
  • Busca ayuda profesional para la causa y el tratamiento de la incontinencia

Problemas intestinales:

  • Usa una compresa de continencia para dar a la persona que cuidas comodidad y seguridad
  • Usa una crema dermoprotectora para proteger su piel (las heces pueden irritar la piel con rapidez)
  • Consulta al médico si la diarrea persiste durante más de 24 horas (la causa de la diarrea podría ser una intoxicación alimenticia o ciertos tipos de medicamentos como los antibióticos)
  • Utiliza guantes desechables para protegerte (disponibles en supermercados o farmacias)
  • Lávate las manos (aunque hayas usado guantes) después de haber tenido cualquier contacto con fluidos corporales como orina o heces

Si la persona a la que estás cuidando sufre estreñimiento, consulta a tu médico las distintas opciones de tratamiento.

Obtén la asistencia y la ayuda que necesitas

Mucha gente considera que cuando se está al cuidado de una persona, el aspecto más complicado es que esa persona sufra incontinencia. La incontinencia puede ser impredecible y aumentar en gran medida tu volumen de trabajo, además de resultar muy costosa. Muchos cuidadores se sienten enfadados, frustrados, solos, incapaces de lidiar con la situación. No siempre es fácil cuidar de una persona con incontinencia, pero los consejos, el asesoramiento y la ayuda correctos de un profesional sanitario pueden hacer que te resulte más llevadero.